¿Qué es la flexibilidad laboral? Te contamos sus ventajas.

Actualmente la flexibilidad laboral es uno de los benefits más aclamados por parte de los trabajadores (en Monday lo sabemos bien) e incluso, en ocasiones, un factor decisivo para la continuidad en la empresa. Es verdad que últimamente encontramos el concepto flexibilidad laboral por todas partes pero, ¿sabemos realmente qué es?

La flexibilidad laboral hace referencia a dos cosas. Por un lado, a la fijación de un modelo regulador de los derechos laborales que elimine trabas y regulaciones para contratar y despedir empleados en el sector privado. Por otro lado, con flexibilidad laboral nos referimos también a la gestión del tiempo de trabajo. Y será de esta segunda acepción de la que queremos hablaros.

Como decíamos, cada vez son más los empleados que buscan esta flexibilidad laboral en las empresas y cada vez son más también las empresas que las ofrecen. Aunque esto sigue siendo un punto a mejorar en nuestro país. Según un estudio de Randstad, empresa líder en RRHH en España, “desde el comienzo de la crisis sanitaria, sólo el 68% de los trabajadores españoles han tenido la posibilidad de modificar su jornada laboral para poder conciliar de manera óptima sus obligaciones laborales y familiares, cinco puntos porcentuales por debajo del conjunto de todos los países en los que se ha realizado la encuesta (73%).” 

Sin embargo, como sabemos en Monday, hay muchas maneras de implantar esta flexibilidad laboral: flexibilidad con los horarios de entrada y salida, flexibilidad durante la semana o el mes, o incluso no contabilizar las horas y contabilizar los objetivos. Por ejemplo, Randstad  también revela que “los profesionales españoles destacan especialmente la flexibilidad que aportan los espacios de coworking (seleccionado en un 35,9%) y que sean entornos creativos (24,8%), como las principales ventajas de estos nuevos espacios de trabajo.”

Sea cual sea la fórmula que se adapte a tu empresa, contará con las ventajas del modelo, que te contamos a continuación:

1.- Mejor conciliación.
Es innegable. Teniendo flexibilidad laboral los empleados podrán disfrutar de un mejor equilibrio entre su vida privada y la profesional. Ayuda mucho tener un espacio de trabajo que propicie esta flexibilidad como las oficinas flexibles.

2.- Reducción del estrés.
Muy ligado con el punto anterior. Está comprobado que el hecho de no tener unos horarios inamovibles reducen el estrés y la ansiedad laboral

3.- Motivación
Tener flexibilidad laboral tanto a nivel de horario como de espacios de trabajo supone tener una mayor autonomía en el terreno profesional. Esto unido a la libertad que ofrece la flexibilidad, supone un plus de motivación para que el trabajador enfrente su jornada laboral.

4.- Mayor productividad
Es una ventaja muy importante, sobre todo de cara a la empresa, y es consecuencia directa de la motivación. Que los empleados estén satisfechos con sus condiciones impacta de pleno en su rendimiento y desempeño.

5.- Reducción de absentismo
Uno de los principales problemas del área laboral, el absentismo. Para intentar combatirlo se pueden adoptar horarios flexibles . Además, también ayuda construir un ambiente laboral y una cultura empresarial que haga de la oficina casi un hogar. Es una buena forma de hacer que el empleado se sienta bien en la empresa.

6.- Reducción de costes
¡Win-win para ambas partes! Por un lado el empleado puede reducir costos importantes como el del transporte o comida, mientras que por su lado, la empresa podrá dejar la oficina tradicional y optar por un nuevo modelo más económico como es el coworking. En Monday lo sabemos bien, por eso contamos con planes a medida de todas las empresas.

7.- Retención del talento
Sobre todo del millenial. Como comentamos al principio, la flexibilidad laboral es un requisito indispensable para aquellas empresas que quieran atraer y retener talento joven. Si además consigues fomentar un buen ambiente en la empresa, que los empleados se junten para hacer afterworks o compartir tiempo libre… ¡los tendrás ganados! De nuevo, un espacio de coworking como Monday te solucionará la vida en este aspecto 😉

En definitiva, el éxito de tu negocio depende directamente del bienestar de tus trabajadores. Si ellos están contentos, todo irá viento en popa. Recuerda que para ello, debes trabajar la flexibilidad laboral en tu empresa. Si estás planteando instaurar un modelo flexible en tu negocio, lo mejor son los espacios de coworking como Monday. En Monday somos flexibles y nos adaptamos a todo tipo de empresas y necesidades. Si quieres hacernos cualquier consulta, no dudes en preguntarnos, estaremos encantados de asesorarte.

Top 5 beneficios de estar en un coworking

Todos sabemos que el futuro del trabajo pasa por un cambio de modelo y podemos decir que este cambio ya está comenzando. No podemos aventurar mucho sobre cómo será, lo que sí tenemos claro es que este cambio pasa sí o sí por la flexibilidad.

Los coworkings u oficinas flexibles son muy útiles tanto a la hora de conectar y crear sinergias como por la posibilidad de disfrutar de múltiples espacios con diferentes funcionalidades en una misma localización. Sin duda, es la mejor manera de desarrollar proyectos profesionales a la vez de fomentar proyectos conjuntos.

Son muchas las ventajas que plantea este modelo, pero hoy queremos destacaros los cinco que nosotros consideramos fundamentales. ¡Comenzamos!

1.- Ahorro
No lo podemos negar, este modelo ayuda (y mucho) al bolsillo. Y es que sin duda, es una gran ventaja poder acceder a espacios totalmente equipados para trabajar a un coste mucho más reducido que el de una oficina tradicional. Además en ese precio no sólo va el alquiler del espacio, si no todos los servicios: limpieza, wifi, calefacción, agua filtrada…

2.- Flexibilidad
Uno de los grandes pilares de este modelo. ¡Está en su ADN! Muchos de los que se sienten atraídos por este modelo vienen huyendo de la poca flexibilidad que ofrecen las oficinas tradicionales. Estar sujeto a un horario y a un sitio definido, siempre con la misma gente… ¡es cosa del pasado!

3.- Comunidad
Una de las grandes ventajas es el sentimiento de pertenencia a una comunidad. Aunque puedes disfrutar de la privacidad que necesites, el estar en un coworking implica que nunca estarás solo, siempre habrá alguien con quien intercambiar opiniones, tomar café o compartir dudas.

4.- Productividad
Si te has visto obligado a trabajar desde casa en estos últimos meses entenderás perfectamente a que nos referimos en este punto. Quizás al principio, como concepto, funciona: no te tienes que desplazar, estás tranquilo y a gusto, vistes con pijamas… Pero poco a poco empiezan las complicaciones, los ruidos, los vecinos, el patio del colegio, las visitas a la nevera, los dolores de espalda porque la preciosa silla del salón no sirve para trabajar… Es por esto que múltiples estudios afirman que trabajar en un coworking aumenta la productividad frente al homeoffice.

5.-Conciliación
La gran flexibilidad que ofrecen este tipo de espacios con sus amplios horarios, hace más fácil conciliar tu vida laboral y familiar. No verte encerrado en un horario de 9 a 18h, tener la facilidad de llegar más tarde sin molestar a los de tu alrededor fomenta que enfrentes la vida laboral con un enfoque mucho más positivo.

green monday

El #BlueMonday ahora es #GreenMonday

Como muchos sabréis, ayer lunes 18 de enero fue Blue Monday, más conocido como el día más triste del año. La historia se remonta a 2005, donde como parte de una campaña publicitaria para la agencia de viajes Sky Travel, se decidió (gracias a una fórmula matemática de dudosa procedencia…) que el 3º lunes del mes de enero sería el día más triste del año.

¿Cómo es posible que el día más triste del año sea un lunes? Desde el equipo de Monday no lo entendemos 🤯 ¡Y todo para vender vuelos!

Fue entonces cuando decidimos darle la vuelta a la tortilla y nos planteamos convertir el ya famoso Blue Monday en nuestro propio Green Monday. Nuestra intención era clara, regalar un ratito de diversión a nuestros workers para contrarrestar la tristeza. Y, ¿qué hicimos?

Llevamos la alegría a nuestros centros en forma de comedia.

De la mano de Borja Nicolau, cómico y visionario como él mismo se define, recorrimos nuestros tres centros y arrancamos sonrisas e incluso algunos bailes. Hablamos de la historia del Blue Monday y de su famosa fórmula, de cómo nos ha afectado el teletrabajo durante la época de confinamiento o cómo el repartidor de Amazon se convirtió en nuestro mejor amigo.

En definitiva, nos olvidamos por completo de la tristeza generalmente asociada al día de ayer, para pasar un rato divertido disfrutando en comunidad. 

Del 20 al 21: juez y parte (reflexión abierta)

Si durante el 2020 no has necesitado adaptar tus rutinas puedes dejar de leer. Yo sigo.

Me remonto al mismo día, 31/12, pero de 2019. Hago mi lista de propósitos profesionales: expansión de Monday, estrategia y nuevos productos, cómo avanzarnos a las tendencias, reflexiones de equipo. Me miro al espejo y noto que juez y parte están ok, se dan la mano.

Durante los primeros meses de 2020 todo va normal (en el sentido literal): conforme a algo estándar, usual, típico o esperado. Hasta el 14 de marzo: mientras confinan a todo el país mi mujer y yo nos estrenamos como padres. Y pienso: somos padres, ¡qué subidón! Nos han confinado, ¡qué desastre! Y ahí empieza el año.

Los meses posteriores fueron, han sido, son…nuevos. Paternidad aparte, cogí, como muchos, la lista de propósitos y fui modificando algunas cosas: de crecer a mantener, de fichar a tener que hacer un ERTE, de expandir en 2020 a pasarlo al 2021, de salir a ganar a luchar para empatar. Hay ambición y trabajo duro en cada uno de estos objetivos. Una frase que leí hace un tiempo dice que If you fail to achieve your goal, change your strategy, not the goal. Me gusta la frase, la consigo aplicar en mayor medida, pero este año he tenido que cambiar algunos goals. Sorry Mr. Twitter.

Y en agosto nos cambia la película. Nos vienen los meses de ventas más intensos de todos: récord de ventas sobre récord de ventas. Recuperamos todo. Miles de artículos sobre la nueva manera de trabajar. Unos contando que desde casa se está muy bien y que Zoom es la gran solución, otros que todo volverá a la normalidad en la era post-Covid. Otros, por supuesto, apostando por un modelo híbrido, flexible, en que cabe casi todo y para todos. De autónomos a grandes empresas. Que coworking es el futuro. Y aquí estoy yo.

Sí, yo creo que el futuro de las oficinas es a través de coworking. De hecho ya lo era, se ha acelerado el proceso. Entrar y salir de la oficina, ir algunos días pero otros no, enfocarse a resultados sin perder la cultura de empresa, usar tu tiempo mejor. Usar nuestro tiempo mejor, qué gran avance global, qué buen pacto nos hemos hecho.

Llega diciembre y esta vez empiezo la lista más reflexivo. Me digo que ni somos tan buenos ni tan malos. Que no somos responsables de cada fracaso ni de cada acierto. De algunos sí, pero no de todos. Empezamos el 2021 más preparados: más astutos, más resistentes y más cautos. Aprendo a ver el bosque, diseño un mejor plan A y un buen plan B, afilo los cuchillos, veo (más) la importancia de cada detalle, quiero usar mejor mi tiempo.

El balance de mi 2020 ya está hecho, lo he ido haciendo día a día durante un año entero. Ya sé qué he sacado, no necesito consultar las notas, soy juez y parte de mi vida, cada día. Y tú de la tuya. ¡Y esa es la gran oportunidad! Somos juez y parte cada día. Conseguir que se hablen y que se entiendan, que se den la mano, ése es uno de mis propósitos para todos los años que vienen.

Es 31/12, pones la TV. Fuegos artificiales en cadena que desde Nueva Zelanda se van acercando, hora tras hora, hasta que nos toca encender la mecha a nosotros. Igartiburu, Pedroche y Obregón cuentan hasta doce. Cambiamos de día, de mes y de año. Del 20 al 21. Lo que conseguiste, felicidades. Lo que no, háblalo con tu juez.

Xavi, el FEO de Monday

Top 5 herramientas para trabajar en remoto

Que el mundo está cambiando a marchas forzadas, ya lo sabemos. Y que este cambio va de la mano de un nuevo modelo de trabajo, es un hecho. No paran de surgir diferentes opciones a lo que ya conocíamos: las oficinas. Pero es cierto que la mayoría de estas opciones pasan por un trabajo en remoto

Y sí amigos, la clave fundamental para un trabajo en remoto exitoso, es la organización. Saber cuadrar y planificar tu jornada, tus reuniones y presentaciones, y por supuesto, hacerlo de una manera profesional y nada improvisada.

Para ello, hoy en el Blog de Monday, os traemos nuestro top 5 de herramientas para trabajar en remoto.

1.- Slack.

El canal de comunicación de equipos por excelencia. Es una aplicación de mensajería instantánea, que une las utilidades del correo (puedes compartir archivos, links…) sin llenar tu inbox y las de WhatsApp (instantaneidad, hacer grupos, compartir gif…). Se puede integrar con otras herramientas como Trello, Calendar, Drive… Como consejo, es una herramienta de comunicación interna, entre equipos. Es mejor seguir usando el correo de cara a clientes.

2.- Zoom.

Una de las herramientas más aclamadas durante este confinamiento. Ofrece un servicio de videollamadas en la nube, de una forma rápida y fácil. Así podrás mantener reuniones, entrevistas o llamadas desde cualquier parte del mundo. También te permite grabar estas reuniones y poder verlas más tarde.

3.- Pitch.

Una plataforma colaborativa para realizar presentaciones. Da igual en qué parte del mundo estés, podrás conectarte y trabajar junto con tu equipo. Creado para equipos modernos, es la mejor forma de incrementar la productividad sin dejar de lado la creatividad. 

4.- Notion.

Un espacio de trabajo todo en uno. Esta aplicación, amada por los reyes del orden, te permite gestionar, planificar, ordenar, crear y todo aquello que te imagines. Es una herramienta perfecta para centralizar la gestión de tareas y la gestión de datos. Si buscas productividad, esta es tu herramienta. 

5.- Zapier.

La mejor forma de integrar todos tus procesos de Marketing Digital. Este software hace integraciones entre programas y aplicaciones web permitiendo automatizar acciones. Si aún no lo has probado y te interesa, tienen un plan gratuito con el que puedes automatizar un máximo de dos pasos a la vez.

¿Qué te han parecido? ¿Ya usas algunas de ellas? ¿Hay algunas más que te apetezca recomendarnos?

Somos todo ojitos, ¡te leemos! 😉

Cómo presentar proyectos a clientes e inversores (y convencerlos)

Ayer lunes 14 de diciembre, tuvimos la oportunidad de acoger un taller práctico de la mano de Dale Carnegie, empresa líder en cursos de formación.

En este taller titulado “Cómo presentar proyectos a clientes e inversores (y convencerlos)”, estuvimos con Jaime Lladó, socio y director general de Dale Carnegie España, que nos contaba que presentar y convencer es un arte.

“No hay una manera específica ni una receta maestra, cada uno va a encontrar su propio sistema de cómo presentar a clientes o inversores.”

Así que eso hicimos. Siguiendo las guías que nos daba Jaime, buscamos cada uno una forma de presentar y comunicar con la que nos sintiéramos cómodos. 

Sin embargo, si que nos dio un marco para estructurar nuestro mensaje, y un consejo para el arranque y cierre: «En el principio y el final no hay lugar para la improvisación. Te lo tienes que saber de memoria

Lo primero y principal que necesitamos hacer fue identificar a nuestra audiencia, ya que no es lo mismo dirigirnos a clientes que a inversores. Pusimos hincapié en la necesidad de modular el mensaje para cada audiencia.

Después entendimos la importancia de presentar un propósito win-win, en el que demostramos que no sólo somos nosotros los que ganamos. Tu inversor y tu cliente siempre se preguntarán: What’s in it for me?.

Y lo más importante, necesitamos aumentar nuestra confianza, comunicación y liderazgo, sabiendo recibir y aceptar feedback.

“Hay que pensar, practicar y lo más importante, recibir feedback. En la medida que eres capaz de ver algo bueno en la otra persona, serás capaz de incorporarlo.”

Finalmente, terminamos el taller poniendo en práctica lo aprendido, presentando nuestros proyectos al resto de participantes y terminando nuestros discursos con mucha más confianza de la que empezamos. 

¿Quién se ha quedado con ganas de más? 

¡Seguimos!