green monday

El #BlueMonday ahora es #GreenMonday

Como muchos sabréis, ayer lunes 18 de enero fue Blue Monday, más conocido como el día más triste del año. La historia se remonta a 2005, donde como parte de una campaña publicitaria para la agencia de viajes Sky Travel, se decidió (gracias a una fórmula matemática de dudosa procedencia…) que el 3º lunes del mes de enero sería el día más triste del año.

¿Cómo es posible que el día más triste del año sea un lunes? Desde el equipo de Monday no lo entendemos 🤯 ¡Y todo para vender vuelos!

Fue entonces cuando decidimos darle la vuelta a la tortilla y nos planteamos convertir el ya famoso Blue Monday en nuestro propio Green Monday. Nuestra intención era clara, regalar un ratito de diversión a nuestros workers para contrarrestar la tristeza. Y, ¿qué hicimos?

Llevamos la alegría a nuestros centros en forma de comedia.

De la mano de Borja Nicolau, cómico y visionario como él mismo se define, recorrimos nuestros tres centros y arrancamos sonrisas e incluso algunos bailes. Hablamos de la historia del Blue Monday y de su famosa fórmula, de cómo nos ha afectado el teletrabajo durante la época de confinamiento o cómo el repartidor de Amazon se convirtió en nuestro mejor amigo.

En definitiva, nos olvidamos por completo de la tristeza generalmente asociada al día de ayer, para pasar un rato divertido disfrutando en comunidad. 

Cómo presentar proyectos a clientes e inversores (y convencerlos)

Ayer lunes 14 de diciembre, tuvimos la oportunidad de acoger un taller práctico de la mano de Dale Carnegie, empresa líder en cursos de formación.

En este taller titulado “Cómo presentar proyectos a clientes e inversores (y convencerlos)”, estuvimos con Jaime Lladó, socio y director general de Dale Carnegie España, que nos contaba que presentar y convencer es un arte.

“No hay una manera específica ni una receta maestra, cada uno va a encontrar su propio sistema de cómo presentar a clientes o inversores.”

Así que eso hicimos. Siguiendo las guías que nos daba Jaime, buscamos cada uno una forma de presentar y comunicar con la que nos sintiéramos cómodos. 

Sin embargo, si que nos dio un marco para estructurar nuestro mensaje, y un consejo para el arranque y cierre: «En el principio y el final no hay lugar para la improvisación. Te lo tienes que saber de memoria

Lo primero y principal que necesitamos hacer fue identificar a nuestra audiencia, ya que no es lo mismo dirigirnos a clientes que a inversores. Pusimos hincapié en la necesidad de modular el mensaje para cada audiencia.

Después entendimos la importancia de presentar un propósito win-win, en el que demostramos que no sólo somos nosotros los que ganamos. Tu inversor y tu cliente siempre se preguntarán: What’s in it for me?.

Y lo más importante, necesitamos aumentar nuestra confianza, comunicación y liderazgo, sabiendo recibir y aceptar feedback.

“Hay que pensar, practicar y lo más importante, recibir feedback. En la medida que eres capaz de ver algo bueno en la otra persona, serás capaz de incorporarlo.”

Finalmente, terminamos el taller poniendo en práctica lo aprendido, presentando nuestros proyectos al resto de participantes y terminando nuestros discursos con mucha más confianza de la que empezamos. 

¿Quién se ha quedado con ganas de más? 

¡Seguimos!